Con los niños pequeños hacemos terapia indirecta, es decir, a terapia asisten sus padres o cuidadores principales. De este modo, evitamos ponerle al niño una "etiqueta". Pensamos que en el momento en que le ponemos una "etiqueta" a un niño, propiciamos que esta "etiqueta" se convierta en una realidad. Sólo en casos muy específicos, en que lo consideremos imprescindible, veremos a los niños en terapia.
    • pataletas y ataques de rabia
    • problemas de atención e "hiperactividad"
    • desobediencia, comportamientos opositores, negativistas-desfiantes, provocadores
    • timidez
    • mutismo selectivo
    • aislamiento
    • miedo al rechazo
    • habilidades sociales
 

 
 

    • ansia de la performance
    • fobia escolar
    • miedos nocturnos y otros
    • tics
    • dormir en su cama
    • hacerse pipí/ caca encima
    • celos entre hermanos