Una intervención terapéutica breve
desde un enfoque estratégico: científico,
eficaz, eficiente, predecible y autocorrectivo.
 
 
EN QUÉ CONSISTE...
 
A diferencia de las orientaciones psicológicas tradicionales, basadas en una causalidad lineal y en una lógica racional, la intervención estratégica se basa en una causalidad circular y en el uso de una lógica no lineal, ya que es ésta la que rige muchas de nuestras percepciones y reacciones.
 
Trabajamos sobre cómo el problema se mantiene en el presente, sobre cómo funciona el círculo vicioso de percepciones y reacciones disfuncionales en el que las personas entramos sin darnos cuenta, y sobre cómo interrumpirlo. Al entender este funcionamiento, la persona entiende lo que le está pasando. El hecho de entrar en una dinámica disfuncional, muchas veces no va ligado a causas concretas en el pasado, pero en el caso de que las haya, las descubrimos a lo largo de este proceso.
 
Introducimos pequeños cambios que nos lleven a: actuar de manera diferente, de ahí a sentir de manera diferente, y de ahí a percibir de manera diferente.
 
Vamos de la sensación a la razón y no al revés, porque "para cambiar los ojos debemos antes tocar el corazón" (Pascal).
 
Es una intervención radical y duradera cuya finalidad es sustituir una espontaneidad disfuncional por una nueva espontaneidad: funcional y gestionable.
 
 
 
LAS VISITAS...
 
Normalmente, la terapia no suele durar más de 20 sesiones. También hay casos que se desbloquean rápidamente y requieren muchas menos sesiones.
 
Las primeras citas son quincenales y en el momento en que empezamos a ver los primeros cambios, las sesiones se espacian en el tiempo, pasan a ser mensuales.
 
A medida que los cambios se van consolidando, las sesiones se van espaciando de forma progresiva en el tiempo.